La digitalización está transformando el sector minero-energético en Latinoamérica incorporando internet de las cosas (IoT), inteligencia artificial (IA), analítica de datos/big data, automatización (robótica) y blockchain como herramientas tecnológicas clave para mejorar la eficiencia operativa, lograr reducir costos, aumentar la seguridad, responder con mayor agilidad a las demandas del mercado y transformar la industria en general.
Por ejemplo, en Brasil, la IA ha demostrado su potencial en el uso de energía eólica, ya que permite maximizar el rendimiento al ajustar las turbinas en tiempo real, mejorando significativamente su desempeño. En México, empresas del sector están incorporando tecnologías avanzadas, como realidad virtual y drones, para optimizar sus operaciones. Los drones se utilizan para supervisar de forma remota instalaciones ubicadas en áreas de difícil acceso, proporcionando una solución práctica y eficiente.
ENGIE también muestra un ejemplo de digitalización en procesos energéticos con la implementación de Darwin, un software pionero de gestión de activos energéticos, desarrollado en colaboración con Microsoft Azure. Darwin permite optimizar en tiempo real el rendimiento de más de 15.000 MW de activos renovables, integrando análisis meteorológicos, mantenimiento predictivo y monitorización continua [1].
Un ejemplo destacado en minería es la implementación de tecnologías autónomas con los camiones utilizados para el transporte de materiales dentro de las minas. Estos vehículos autónomos operan sin conductores, guiados por sistemas de navegación GPS, sensores y algoritmos avanzados que les permiten identificar rutas óptimas, evitar obstáculos y operar de manera segura en entornos mineros. Estas tecnologías utilizan IA, aprendizaje automático (machine learning), sensores avanzados, robótica, y sistemas de gestión de datos para realizar tareas de manera independiente o con mínima supervisión humana [2].
Las tecnologías digitales no solo transforman las operaciones, sino que también generan oportunidades económicas. Estimaciones recientes muestran que las innovaciones digitales, considerando incluso la inteligencia artificial generativa, pueden generar más de 500 mil millones de dólares en ahorros anuales, lo que puede mejorar la equidad y la seguridad al facilitar inversiones adicionales o reducir los costos del suministro energético [1].
Según el estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) del 2023, otro de los beneficios que la digitalización está generando en el sector energético, es la gestión inteligente de la demanda la cual consiste en la instalación de contadores conectados a internet que proporcionan información en tiempo real sobre el consumo y estado del servicio eléctrico, fomentando una comunicación bidireccional entre usuarios y proveedores. Esto convierte a los consumidores en participantes activos, capaces de gestionar su consumo [3].
Por su parte, el reciente estudio de NTT Data y el MIT revela que el 22,1% de las compañías mineras encuestadas de Chile, Brasil, Perú y México ha señalado el aumento de la productividad como el principal beneficio observado tras la implementación de tecnologías autónomas en minería, seguido de cerca por la reducción de costos operativos (20,2%), mejora en la seguridad (17,3%) y mayor precisión en las operaciones (14,4%), que apuntan a una gestión de riesgos más controlada, con mejor dominio de los parámetros críticos de operación [2].
Este estudio también revela el grado de madurez de la industria minera en autonomía y digitalización en 3 frentes: operaciones directas, operaciones de soporte y capacidades tecnológicas, en donde aún se evidencian oportunidades para aumentar de nivel en todos los frentes de manera integral.
Figura 1: Nivel de madurez digital de la industria minera LATAM
Fuente: Autonomía en la minería: estudio de NTT DATA y el MIT | NTT DATA
En el contexto de la transformación digital del sector energético, Colombia y Perú presentan un grado de avance muy similar medido desde los pilares de (i) la digitalización centrada en el usuario, (ii) la flexibilidad del sistema para integrar renovables y (iii) la resiliencia de los sistemas energéticos, con los siguientes hallazgos para ambos países: [3]
i). Un primer paso para analizar el despliegue de las tecnologías digitales en las redes energéticas consiste en identificar el grado de electrificación del sector, que para Colombia es del 96,8% y para Perú del 97,0%.
ii). Resulta fundamental promover el desarrollo de energías renovables, fomentando la diversificación tecnológica y asegurando su descentralización en todo el territorio nacional. El avance en dicha diversificación dependerá de la capacidad renovable con la que cuenta cada país: 13% de capacidad instalada renovable para Colombia [4] y 9% para Perú [5].
iii). La resiliencia energética tiene el objetivo de desarrollar sistemas energéticos robustos mediante la preservación de la integridad física de los activos frente a desastres naturales. En el caso de Colombia, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) actualizó su plan en 2022. Y en Perú, el Banco Mundial aprobó recientemente un programa de USD 500 millones para fortalecer la resiliencia económica y climática del país, el cual contempla reformas estratégicas en energía renovable, generación distribuida y electromovilidad, además de robustecer el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD) [6]. Además, el Ministerio del Ambiente (Minam) impulsa estrategias preventivas con infraestructura natural (bosques, humedales) y herramientas como IRMA para reducir vulnerabilidad en cuencas hidrográficas, complementando la resiliencia física del sistema energético [7].
Desde el aspecto minero y de madurez del sector, estos países avanzan a distinto ritmo. En Perú, la adopción de automatización y digitalización ha sido rápida y ahora enfrentan el reto de maximizar beneficios y manejar el impacto social. En contraste, en Colombia apenas se están dando los primeros pasos de minería inteligente, en parte porque su minería a gran escala no es tan extensa como la chilena o peruana, pero reconoce la oportunidad de saltar etapas adoptando nuevas tecnologías desde los proyectos actuales [8].
El informe regional Blockchain LATAM 2025 identifica a Colombia y Perú como los países que presentan mayor rapidez en la adopción de nuevas implementaciones en los últimos años. Esta tendencia es consistente con el hecho de que Perú ha desarrollado diversos proyectos digitales pioneros, que abarcan desde camiones autónomos hasta aplicaciones de blockchain para la trazabilidad minera. Por su parte, Colombia está estableciendo políticas públicas, como el Plan Nacional de Desarrollo Minero 2024–2035, orientadas a fomentar una minería sostenible, competitiva e inclusiva, en la que la tecnología se considera un elemento habilitador fundamental [9].
En los últimos años, el sector minero-energético de Colombia y Perú ha experimentado una transformación impulsada por la adopción de tecnologías digitales avanzadas, las cuales están revolucionando la gestión de activos, la eficiencia operativa, la sostenibilidad y la seguridad. Estas innovaciones no solo optimizan procesos y reducen riesgos, sino que también fortalecen la transparencia empresarial, motivando a que estos países continúen decididamente por la senda de la transformación digital incorporando la experiencia y buenas prácticas de los líderes regionales.
Se observa un notable impulso a la adopción de vehículos eléctricos, acompañado por el desarrollo de la interoperabilidad de los sistemas de carga y la implementación de una gestión inteligente. La interoperabilidad implica que diferentes marcas y modelos de vehículos eléctricos, así como diversas infraestructuras de recarga, puedan conectarse y funcionar entre sí sin restricciones técnicas ni barreras por parte de los fabricantes. Por su parte, la gestión inteligente se refiere al uso de sistemas avanzados de monitoreo y control que optimizan la operación de las estaciones de carga, gestionan la demanda energética en tiempo real y aprovechan fuentes de energía renovable.
Estas acciones buscan la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, equilibrar el consumo de electricidad, evitar picos de demanda y reducir costos, al mismo tiempo que se promueve el uso eficiente y sostenible de la red eléctrica.
La integración de la inteligencia artificial generativa y los gemelos digitales está revolucionando la gestión de activos energéticos al permitir la creación de réplicas virtuales altamente precisas de equipos e infraestructuras. Estas réplicas, actualizadas en tiempo real mediante el monitoreo constante de variables operativas y ambientales, facilitan la simulación de escenarios complejos y el análisis de datos a gran escala. Así, las empresas pueden anticipar fallas, realizar mantenimientos predictivos y optimizar el rendimiento de sus sistemas antes de que ocurran problemas en el mundo real, lo que se traduce en una reducción significativa de costos operativos y paradas no programadas.
Estas tecnologías también permiten gestionar de forma inteligente la demanda eléctrica, integrar fuentes renovables de manera eficiente y responder de forma ágil a eventos inesperados en la red, favoreciendo la transición hacia operaciones más conectadas, seguras y resilientes.
Estas redes eléctricas inteligentes son sistemas avanzados que integran tecnologías digitales y de comunicación para gestionar de forma eficiente la generación, distribución y consumo de electricidad. A diferencia de las redes tradicionales, permiten una comunicación bidireccional ya que los usuarios pueden ser tanto consumidores como productores de energía (por ejemplo, con paneles solares en casa), también facilitan la integración de energías renovables (solar, eólica), la gestión en tiempo real del consumo y la producción, y la automatización de procesos críticos. El mercado global de smart grids crece a tasas superiores al 18% anual y se espera que alcance más de USD 137 mil millones en 2030.
Las tecnologías que emplean incluyen medidores inteligentes, sensores IoT, inteligencia artificial y big data para el análisis predictivo (de demanda, flujo de energía, incidencia, fallos), sistemas SCADA/EMS para supervisión remota de subestaciones y redes de distribución, automatización de subestaciones y telecontrol para dar respuesta ágil ante averías o cambios fortuitos, todo protegido por soluciones avanzadas de ciberseguridad. En resumen, estos sistemas permiten lograr una eficiencia operativa, la sostenibilidad ambiental, la resiliencia ante incidentes y la posibilidad de empoderar al usuario final como actor activo en el sistema eléctrico.
El sector energético fortalece su protección frente a amenazas tanto en los entornos TO (tecnología operativa) como TI (tecnología de la información). En este contexto, la ciberseguridad avanzada implica la adopción de soluciones especializadas capaces de detectar, prevenir y responder a incidentes en tiempo real, considerando la interconexión creciente entre infraestructuras físicas y digitales.
Además, el sector debería prepararse para los desafíos de la criptografía poscuántica para garantizar la resiliencia y seguridad de los sistemas críticos. Un ejemplo concreto es la protección de las comunicaciones entre centros de control y subestaciones eléctricas ante la llegada de la computación cuántica, ya que los algoritmos actuales podrían quedar obsoletos. Si un ciberdelincuente accediera a una computadora cuántica, pondría en riesgo la seguridad de la red eléctrica. Por ello, es necesario adoptar algoritmos poscuánticos, aunque esto suponga desafíos técnicos y operativos como la compatibilidad con sistemas antiguos y la actualización segura de numerosos dispositivos conectados, para salvaguardar la integridad y confidencialidad de la infraestructura energética en el futuro.
La minería está experimentando una profunda transformación a través del uso de datos en tiempo real para la toma de decisiones estratégicas y operativas. El Internet de las Cosas (IoT) permite conectar equipos, sensores y sistemas en la mina, generando un flujo constante de información sobre condiciones ambientales, desempeño de maquinarias y procesos productivos. Esta conectividad facilita el monitoreo remoto, la detección temprana de anomalías y la anticipación de fallas, lo que optimiza la gestión de activos, reduce paradas no planificadas y mejora la seguridad de los trabajadores. Además, el uso de inteligencia artificial (IA) potencia la capacidad de análisis predictivo, permitiendo identificar patrones de riesgo, optimizar rutas de transporte y automatizar la interpretación de datos geológicos. En conjunto, estas herramientas posibilitan una gestión más eficiente, segura y rentable, alineada con los objetivos de sostenibilidad y competitividad del sector.
La adopción de Big Data en la minería implica la recopilación, almacenamiento y procesamiento de grandes volúmenes de información generada por operaciones, sensores, sistemas ambientales y procesos administrativos. Mediante algoritmos avanzados, es posible identificar tendencias productivas, prever fluctuaciones en la calidad del mineral y anticipar impactos ambientales. Esta capacidad de análisis integral facilita la toma de decisiones informadas, la mejora continua de procesos y la gestión proactiva de riesgos, permitiendo una operación más ágil, sostenible y adaptable a las exigencias del mercado y regulaciones internacionales.
La automatización está redefiniendo la forma en que se desarrollan las actividades mineras, desde la operación de camiones autónomos y maquinaria robotizada hasta el control de plantas de procesamiento. Estas soluciones reducen la exposición humana a ambientes peligrosos, mejoran la seguridad laboral y aumentan la productividad. Además, la automatización contribuye a la reducción de costos operativos y a una utilización más eficiente de los recursos, al tiempo que facilita el cumplimiento de estándares ESG (ambientales, sociales y de gobernanza). Cumplir con estos estándares significa operar de manera sostenible y responsable, lo cual es muy valorado por inversionistas, reguladores y por el mercado internacional. Finalmente, las minas automatizadas pueden responder de manera más ágil y precisa a cambios en la operación, optimizando la producción y minimizando el impacto ambiental.
El uso de blockchain en la minería permite registrar y verificar de manera segura cada etapa de la cadena de valor, desde la extracción del mineral hasta su comercialización. Esta tecnología garantiza la trazabilidad, transparencia y cumplimiento de estándares internacionales de sostenibilidad, fortaleciendo la reputación del sector y facilitando el acceso a mercados globales que demandan prácticas responsables. Además, blockchain ayuda a prevenir el fraude, asegurar la autenticidad de los minerales y mejorar la confianza entre todos los actores involucrados, incluyendo comunidades, reguladores y clientes.
Ambos países avanzan hacia sistemas energéticos más sostenibles y resilientes. Las oportunidades estratégicas identificadas incluyen integración tecnológica, fortalecimiento regulatorio y desarrollo de infraestructura inteligente, para lo cual las empresas del sector deben priorizar la adopción de tecnologías digitales que permitan la gestión eficiente y segura de datos, así como la integración de infraestructuras inteligentes. Resulta entonces fundamental invertir en estos países en conectividad robusta, plataformas cloud híbridas y centros de datos escalables para soportar la operación crítica y la interoperabilidad de estaciones de carga para vehículos eléctricos.
Además, es recomendable fortalecer la ciberseguridad, especialmente ante regulaciones como el Acuerdo CNO 1960 y el aumento de amenazas en entornos TI y TO, mediante la implementación de servicios gestionados de seguridad, segmentación de redes y protección de infraestructuras críticas. La integración de IA generativa y blockchain debe ser vista como una oportunidad para desarrollar plataformas seguras de comercio peer-to-peer (P2P) y agregación de datos, potenciando la resiliencia digital y el cumplimiento normativo.
En los próximos años (2025-2030) veremos más minas operadas desde salas de control urbanas, menos trabajadores expuestos bajo tierra, infraestructura de conectividad industrial robusta (redes 5G privadas en faenas, etc.), y un uso intensivo de datos para decidir, desde la exploración hasta el proceso de cierre de una mina. Por eso, es recomendable que las mineras avancen en la automatización de procesos, digitalización de operaciones y adopción de tecnologías como IoT, Big Data y blockchain, que permiten una trazabilidad transparente y el cumplimiento de estándares internacionales.
Es importante también invertir en la capacitación de la fuerza laboral, orientándola hacia perfiles tecnológicos y gestionando el impacto del desplazamiento de ciertos puestos por la automatización. La colaboración regional y la transferencia de conocimiento son esenciales para cerrar brechas tecnológicas. Asimismo, la digitalización puede hacer que proyectos marginales sean rentables, fortaleciendo la competitividad del sector.
InterNexa actúa como un habilitador estratégico transversal en la transición y transformación digital de los sectores energético y minero, enfocándose en proveer conectividad robusta, infraestructuras escalables y arquitecturas cloud híbridas para soportar operaciones críticas y el intercambio seguro de datos en tiempo real. Su experiencia en ciberseguridad —a través de servicios gestionados y protección de infraestructuras críticas— responde a la creciente demanda normativa y al entorno de amenazas digitales común en ambas industrias.
Referencias
[1] Digitalización y eficiencia energética - Hablemos de Energía - ENGIE
[2] Autonomía en la minería: estudio de NTT DATA y el MIT | NTT DATA
[4] Cómo cierra Colombia el 2025 en energías renovables - Guía del Gas
[8] The-Technological-Revolution-in-Large-Scale-Mining-in-the-Andean-Region.pdf
[9] Blockchain gana espacio en Perú: minería, moneda digital y elecciones | El Diario Salmón
[10] Bia Energy impulsa la transformación digital en la gestión energética empresarial en Colombia
[11] (16) Viva Engage - Conversación
[12] Using data in mining operations to tackle risks and prevent accidents | Hexagon
[14] Lomas Bayas inicia operación de camiones autónomos y avanza hacia la Minería 4.0
[15] Estudio de mercado sector minero y eléctrico en Colombia elaborado para InterNexa, KPMG, 2025
[16] Operación de tractores desde estaciones remotas en Cerro Matoso
[19] Quellaveco eleva producción 17 % con acarreo autónomo y apuesta por gemelos digitales
[20] Blockchain gana espacio en Perú: minería, moneda digital y elecciones | El Diario Salmón
[21] Las 5 tendencias clave para la industria energética en Colombia en 2025 – Latinpyme
[25] The AI Revolution Reshaping the Global Mining Industry | OilPrice.com